Equipo Jurídico Pueblos

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viernes, 9 de junio de 2017

RESISTIENDO EL OLVIDO

DOCE AÑOS DE IMPUNIDAD POR LA DESAPARICIÓN FORZADA, TORTURA, VIOLACIÓN Y HOMICIDIO DE LA NIÑA ALIDA TEREZA


Fotografía propia.

Han transcurrido doce años de impunidad del crimen de la niña ALIDA TEREZA sin que hasta la fecha la Fiscalía General de la Nación haya investigado genuinamente los hechos.  El 9 y 10 de junio de 2005, ALIDA TEREZA ARZUAGA VILLAR, de tan solo nueve años de edad, fue víctima de aberrantes crímenes de lesa humanidad, perpetrados por reconocidos integrantes de grupos paramilitares que operaban en el municipio de Zapatoca – Santander, con la anuencia de la Fuerza Pública. Después de permanecer por más de doce horas desaparecida, fue encontrada sin vida en una cañada de la finca Buenos Aires de la Vereda Santa Rosa, a escasos 300 metros de lugar de su residencia ubicada en el casco urbano; su cuerpo registraba signos de tortura, y violencia sexual (violación conforme al Estatuto de Roma) antes de su muerte.

Según testimonios rendidos por paramilitares, el atroz crimen fue cometido en retaliación contra el padre de la menor, FARID ALFONSO ARZUAGA NASSER, en ese momento preso en la cárcel Modelo de Bucaramanga, señalado de pertenecer al Ejército de Liberación Nacional –ELN-.  

Este hecho, que afecta la conciencia de la humanidad, constituye a la vez un crimen de Lesa Humanidad y de Guerra. Como muchos otros, no ha sido investigado de forma diligente; ante la confesión de algunos paramilitares, en el marco de la Ley de “Justicia y Paz”, la Fiscalía se niega a buscar a los altos responsables, entre los que se encuentra el Comandante de la Estación de Policía de Zapatoca. Después de varios años de ocurrido el atroz crimen, el 17 de septiembre de 2010, el Juzgado Octavo Penal del Circuito de Bucaramanga condenó a 39 años de prisión a HERNANDO RODRIGUEZ ZARATE, alias VOLUNTO, jefe paramilitar de las estructuras criminales que actúan en San Vicente, el Carmen de Chucurí y Zapatoca. El 24 de febrero de 2012, en Bogotá fue capturado JHON FREDY QUITIAN GONZALEZ, quien recobró la libertad cuatro días después al definirse situación jurídica por parte de la fiscalía once Seccional de Bucaramanga.

Farid, el padre de Alida, recobró su libertad varios años después, y la persecución en su contra por parte de los paramilitares continuó, por lo que él y su familia fueron desplazados. El 28 de junio de 2016 murió en Pelaya - Cesar sin haber obtenido VERDAD y JUSTICIA. Estos hechos que desmienten los cimientos del Estado social de Derecho, permiten evidenciar el trato dado a los presos políticos en Colombia, quienes además de soportar el encierro, sufren impotentes el ensañamiento estatal y para-estatal contra sus familiares. Lo ocurrido a ALIDA TERESA, quebrantó sin duda todo limite, desdice de los principios del derecho humanitario y constituye Crimen de Lesa Humanidad.

Bucaramanga, 9 de junio de 2017.

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