Equipo Jurídico Pueblos

Equipo Jurídico Pueblos

miércoles, 10 de mayo de 2017

LA MESA DE DIÁLOGO ENTRE EL ELN Y EL GOBIERNO TIENE QUE ABORDAR LA CRISIS CARCELARIA

La participación de la sociedad es uno de los puntos más importantes que deben ser resueltos en la Mesa de diálogos entre el Gobierno y el ELN. Este punto ha generado una gran expectativa en los sectores más excluidos y estigmatizados del país, entre ellos, la población reclusa.

La población de presos en el país vive una de las más crueles realidades, consecuencia de una política criminal que privilegia la seguridad y la privación de la libertad sobre los derechos humanos. Reclusas y reclusos de distintas cárceles de Colombia, han pedido la participación en la Mesa de Diálogo entre el ELN y el Gobierno, sin embargo, la estigmatización que recae en su contra y las severas limitaciones derivadas de la reclusión, puede conllevar a que sus voces y acción eficaz sea desestimada.

Al respecto, Colombia Informa entrevistó a Ricardo Álvarez Pretelt, guerrillero del ELN, privado de la libertad hace siete años, a través de los cuales ha conocido distintos centros de reclusión del país y ha participado en los espacios organizativos y de denuncia de la realidad carcelaria.

Colombia Informa: La problemática carcelaria se encuentra mal diagnosticada. Sin embargo, poco se habla de la relación que esta tiene con el tipo se sociedad en que nos encontramos. ¿Qué nos puede decir al respecto?

Ricardo Álvarez Pretelt: No se puede seguir ocultando tal situación; es pertinente que a este ,como a tantos males sociales, políticos y económicos del país, le pongamos la cara para darle una salida estructural. Las cárceles son un reflejo claro del país y la consecuencia de las decisiones, adoptadas desde distintos órganos de poder, que afectan principalmente a las clases populares. En prisión es posible observar cómo desde la ley se criminaliza a los pobres, en lugar de prevenir las condiciones de miseria y exclusión que dan lugar a que muchos de ellos terminen incurriendo en conductas penales, por pura necesidad o producto de los ambientes violentos en los que deben crecer. Pero también evidencia la persecución a la oposición, a través de normas que imponen cárcel a quienes protestan o nos rebelamos ante la injusticia. Las sanciones son cada vez más altas y las posibilidades de acceder a la libertad bastante limitadas. Un Estado que resuelve a través del derecho penal los problemas sociales debe replantearse, debe someterse al escrutinio de la sociedad en su conjunto.

Para continuar con la entrevista, ingrese al siguiente enlace: 


10 de Mayo de 2017

EQUIPO JURÍDICO PUEBLOS

1 comentario:

  1. Quizá haga todavía falta una comprensión renovada del problema carcelario. Es verdad que, como institución, la cárcel ha fracasado en relación a los fines que en otro tiempo le legitimaron. En Colombia la regulación y la emancipación -dos pilares de la sociedades modernas- se expresan en la institución carcelaria como marginalización de lo no-regulado y de lo no-emancipado. El problema de fondo -al menos en lo que respecta al movimiento nacional carcelario- parece ser la creciente apatía de las ciudadanías frente al problema carcelario. ¿Cómo llamar la atención sobre este problema? ¿Cómo demostrar que dicho problema no es sólo un problema de la población reclusa? ¿Cómo sostener que las soluciones a los problemas sociales de nuestro país pasa por una solución al problema del castigo?

    ResponderEliminar