Equipo Jurídico Pueblos

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lunes, 15 de febrero de 2016

NACE UN MOVIMIENTO POPULAR CONTINENTAL, EL DIEM25



El pasado nueve de febrero, en Berlín, capital de Alemania, se lanzó públicamente el Movimiento Democracia en Europa o DiEM 25, por sus iniciales en inglés y por el límite temporal que se imponen para esa democratización, el año 2025.  Si bien ese hecho puede ser considerado ajeno a las realidades cotidianas en Colombia, esa lectura se desvanece al recordar que desde hace cinco siglos la economía funciona a escala mundial, algo que claramente se ha profundizado hasta el día de hoy con la llamada globalización, o como le dice el profesor Rubén Zardoya: la universalización del proceso histórico.
Así entonces, si la economía funciona como un sistema mundo y dentro de ese sistema Europa juega un papel central, efectivamente su suerte impactará en este lado del Atlántico. Son las ciencias sociales burguesas y hegemónicas las que insisten en analizar los fenómenos como cosas aisladas que se topan entre sí pero no se modifican en lo sustantivo. En el pensamiento dialéctico se piensa más en relaciones y son ellas las que constituyen cosas, es decir, se expresan de manera cosificada.

Para volver con el lanzamiento hay que saber primero que existe una preocupación real de que se configure un escenario similar al de los años 30 del siglo pasado, es decir que se dé un ascenso del fascismo. Este llamado de alerta no peca de hiperbólico si se tienen en cuenta las similitudes entre la crisis del 29 y la de 2008, el ascenso de Le Pen en Francia, los banderistas en Ucrania, Amanecer Dorado en Grecia y el creciente autoritarismo protofascista que campea a sus anchas en el Este de Europa y se manifiesta cada vez con más fuerza en el resto de países.

Ya en el desarrollo del evento se tuvo a Yanis Varoufakis como primer orador y maestro de ceremonias. El antiguo ministro de economía de Grecia hizo una crítica demoledora al entramado de instituciones donde se toman las decisiones sustanciales sobre la política y la economía del continente. El argumento central de esa crítica es la falta de democracia en esas instituciones, se refiere particularmente a la Comisión Europea, el Consejo, el Ecofin, el Eurogrupo y el Banco Central Europeo. Denuncia que estos entes posan de “técnicos y apolíticos” para justificar definiciones profundamente ideologizadas que son impulsadas por los fundamentalistas del mercado que allí pululan. El remedio que se considera es el de la transparencia absoluta en la toma de decisiones, por ello es que el DiEM solicita que se transmitan en directo las deliberaciones y definiciones que se den en esos espacios, que hasta ahora funcionan en completo secretismo. Mientras que no se fiscalicen y democraticen esos entes, no habrá modo de romper su legado, un círculo vicioso y autopoiético compuesto por autoritarismo, austeridad (neoliberalismo) y recesión.

A modo de resumen, se tiene que el DiEM propende por un continente democrático, transparente, unido, realista, descentralizado, pluralista, igualitario, cultural, social, productivo, sostenible, ecológico, creativo, tecnológico, con perspectiva histórica, internacionalista, pacífico, abierto y liberado. Para llegar a esa meta se pretende partir de cuatro principios, a saber:

“Ningún pueblo europeo será libre en tanto en cuanto la democracia de otro sea profanada.

Ningún pueblo europeo podrá vivir con dignidad mientras a otro le sea denegada.

Ningún pueblo europeo podrá aspirar a la prosperidad si otro es empujado a la insolvencia y depresión permanente.

Ningún pueblo puede crecer sin bienes de primera necesidad para sus ciudadanos más desfavorecidos, sin desarrollo humano, sin equilibrio ecológico y sin la determinación de convertirse en una región libre de combustibles fósiles en un mundo que cambia la sociedad, no el clima”1.

Según el cronograma propuesto por el DiEM, dentro de dos años debe reunirse una Constituyente de los Pueblos de Europa, tal y como la denominó Miguel Urbán, europarlamentario de Podemos y otro de los intervinientes en el evento. Es así como se halla otra relación entre la realidad de Colombia y el movimiento popular que se lanzó en Berlín, este último es una iniciativa democratizadora desde la base que guarda enorme identidad con iniciativas de autogobierno como el Congreso de los Pueblos, las Constituyentes por la Paz y el Movimiento por la Constituyente Popular.

Como ya se vio, en el evento se contó con participaciones distintas a la de Varoufakis pues intervinieron líderes políticos de toda Europa. Se destaca la fuerte presencia del idioma de Cervantes en esa noche berlinesa, ya que además de Urbán se contó con Ada Colau, alcaldesa de Barcelona y con otros representantes de esa administración y de La Coruña, que fueron denominadas “ciudades rebeldes” y que recuerdan la importancia de conquistar el derecho a la ciudad para la lucha contra la dictadura del mercado. El hecho de que el DiEM hable español, muy por encima del francés y solo superado por el inglés, constituye otro punto de contacto entre las luchas de la Patria Grande y las que se adelantan en Europa.

También fue participante destacado Julian Assange, quien intervino por video en virtud de la detención arbitraria que soporta en Londres y advirtió de futuras aventuras militares en Libia por parte del Reino Unido e Italia. Sin embargo, la enseñanza más gratificante de la noche la brindó Slavo Žižek, quien aclaró la dimensión y los alcances reales que tiene el DiEM. Para ello inició recordando que él mismo tiene demandas específicas y acciona en pos de ellas, luego explicó que por análisis dialécticos concretos, se sabe que hay sistemas que funcionan solamente si algunos de sus puntos específicos son excepción a la regla general. O sea, se vive en una democracia, pero ella presupone que el campo específico de las decisiones económicas esté exento de democracia, es por ello que una solicitud modesta y atrayente como democratizar ese tipo de decisiones puede hacer colapsar a todo el sistema, abrir el camino hacia la reorganización general de las relaciones sociales. Ha llegado el momento de encontrar cuáles son esos puntos débiles del sistema en la realidad colombiana, accionar para atacarlos y en últimas construir una nueva sociedad donde se acabe la explotación, el empobrecimiento y la destrucción ambiental; donde se acabe el capitalismo.

Para finalizar se recomienda seguirle la pista a este flamante movimiento popular, de manera que se aprenda de él, se le enseñe también y se dé el máximo de articulación entre las distintas luchas que abogan por el otro mundo posible. Para mantenerse informado está su página web www.diem25.org/es y su cuenta de Twitter @DiEM25_ES. Mientras tanto solo resta desearle éxito a esta iniciativa, con la consciencia de que la lucha por la liberación de los pueblos trascendió hace mucho los estrechos límites del Estado Nación y que una empresa tan grande como cambiar el mundo no se puede adelantar en soledad.

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